Te abrazo cada noche cuando abrazo a tu hijo, y aunque no me lo pidas estoy a tu lado cada día y cada noche; pero sabes que?:
Te odio por que sabes como hacer que de nuevo piense en ti, te odio porque en cada mensaje escrito haces latir de nuevo mí perdido corazón.

Pero la realidad es otra, porque nunca podría odiarte, el amor es mas grande como para permitirlo.
Me odio porque a pesar de lo que me hiciste te sigo amando, me odio por pensar en ti cuando estoy con alguien más, me odio por los mil y un mensajes que no he escrito y que solo se quedan en pensamientos, atrapados en mi retorcida mente hasta el día de mi muerte.

Odio desear que fueses tu quien me abraza cuando alguien mas lo hace, no poder amar a alguien mas porque es a ti a quien amo, odio mentirle a esa persona que esta ahora conmigo diciéndole que le quiero, cuando estoy a su lado solo para llenar el vacio que dejaste en mi.

Duele estar lejos de ti, duele decirle al teléfono “te amo”, ya que estúpidamente es la única forma de decírtelo, odio que estés a dos mundos de aquí, odio necesitarte tanto y tener que alejarte de mi ignorándote o siendo cortante.

Duele que me digas “Eres mi vida y es contigo con quien quiero pasar el resto de ella”, pero la indiferencia y la distancia pudieron mas que el amor que nos teníamos y que aun sobrevive, como? No lo se y en verdad no quiero una respuesta, aunque mas bien es temor a saberla...